Los residuos dejan de ser almacenados y pasan a ser transformados en recursos energéticos o materiales aprovechables.
Los materiales reciclables se recuperan y se reincorporan a los ciclos productivos.
Los residuos no reciclables se transforman en electricidad, combustibles o calor industrial mediante tecnologías avanzadas.
Al eliminar vertederos y recuperar energía, se reducen significativamente los gases de efecto invernadero.
Los residuos se convierten en una fuente de energía local, reduciendo costos y generando nuevas oportunidades económicas.
